lunes, 14 de agosto de 2017

UNA PERLA DE GARCÍA BACCA

La relectura, una forma particular de leer. 

Lo es porque nos pone a pensar tanto en lo que leemos como en escudriñar en la memoria si aquello que leemos ya lo habiamos internalizado o si, por el contrario, encontramos algo nuevo. 

Estoy releyendo los ensayos de Juan David García Bacca, editados por la Fundación para la Cultura Urbana. Ha sido una delicia. Lo ha sido por varias cosas: porque sigo descrubriendo a un notable maestro, porque admiro su capacidad de filosofor como él mismo señala desde el manantial; desde los orígenes y finalmente, porque el lenguaje de García Bacca es admirable.  

Me encuentro con este breve pasaje que aquí copio: 

El hombre puede ser animal racional en dos estados. En estado de "animalmente racional" y en el de "racionalmente animal", 

Animalmente racional: animalmente religioso, animalmente político, animalmente social... Inquisidor, Tirano, Racista...  fanático, sectario, gregario....

Racionalmente animal: racionalmente religioso, racionalmente político, racionalmente social... Fiel, demócrata, ciudadano...

Animalmente varón: macho. 

Animalmente mujer: hembra. 

Racionalmente varón: padre. 

Racionalmente mujer: madre. 

Animalmente esposos: Ayuntamiento. 

Racionalmente espososo: matrimonio. 

Animalmente bella: guapa. 

Racionalmente bella: hermosa. 

Juan David García Bacca. 2004. Ensayos y estudios II. Caracas, Fundación para la Cultura Urbana, pp. 225-226. 


 



  

viernes, 11 de agosto de 2017

CLASIFICACIONES, BATALLAS, FRACTURAS (texto más música)


Conocer requiere formular conceptos nítidos, organizados en disciplinas, categorías y subcategorías. Clasificamos y dividimos. Hablamos de ciencias y humanidades, de arte y de técnica, de mente y de cuerpo. 
El conocimiento describe la realidad pero también se apodera de ella.


Fundamentalmente esta ha sido la tradición de la ciencia occidental.

Cada vez que aparece alguna materia nueva le ponemos nombre, la colocamos en  una nueva casilla. Todo en perfecto orden.

Cuando hemos olvidado cierto detalle del sistema nos han aplazado en el examen. También la propia realidad ha sufrido las consecuencias de nuestro afán por ordenar.
El ornitorrinco es un animal como cualquier otro. No debería ser excepcional. Pero sí lo es. Es un mamífero que tiene pico y patas de pato, es un mamífero que pone huevos. Es un animal atípico para nuestro concepto de naturaleza. De este modo, se vuelve un animal un tanto triste y desdibujado. Y esa tragedia del pobre animal se debe a nosotros los humanos que no encontramos dónde colocarlo.


Ken Wilber, psicólogo estadounidense, dice que somos excelentes cartógrafos, pero que ese progreso conceptual nos hace olvidar la realidad del paisaje real, ese que está allí. Como cartógrafos trazamos límites. Al establecer límites damos pie a tensiones y batallas. Definimos fijando fronteras. En las primeras líneas del Prefacio del libro La conciencia sin fronteras Wilber explica:


Creamos una persistente alienación de nosotros mismos, de los otros y del mundo, al fracturar nuestra experiencia presente en diferentes partes separadas por fronteras. Efectuamos una división artificial en compartimientos de lo que percibimos... y así recurrimos a un divorcio causante de que nuestras experiencias interfieran con otras y exista un enfrentamiento entre distintos aspectos de la vida. El resultado de semejante violencia… no es más que la infelicidad. La vida es una sucesión de batallas, un sufrimiento constante. (Wilber, 1995).   




En la cita encontramos dos ideas importantes. La primera es que el conocimiento –el mapa– es un esquema de la realidad. La describe pero no la sustituye y no puede reproducir todas sus cualidades. La otra es que donde colocamos los límites aparecen los conflictos.

El método que describe Wilber es el de la ciencia y ese método le ha sido útil. La abstracción le ha convenido y ha significado un aporte a la humanidad.

Hay un pero. No toca en sentido estricto a la ciencia, sino a las valoraciones. Y ese es el tema que aquí nos ocupa. 

La psicología, materia de Wilber, está repleta de conceptos-frontera en nuestro ser: separaciones y combates que derivan en jaquecas, dolores de espalda y males mayores. Ignoramos nuestros sueños. Lo mismo hacemos con nuestros deseos y pasiones. Los sensatos y razonables son aquellos que desconocen lo que sienten y actúan con la pura frialdad del razonamiento. No importa que necesiten protectores del estómago o reguladores de la tensión.

Escindimos nuestra unidad. Hablamos de mente y cuerpo. Y a este lo tratamos como apéndice. Wilber nos habla del centauro, el hombre-cabeza que gobierna al caballo-cuerpo.

En muchos otros campos también se producen barreras.

En la antigua Grecia se desdeñaba el trabajo manual. Los que trabajaban con el cuerpo eran artesanos y esclavos. Luego, durante el Renacimiento, cuando Leonardo escribe su tratado acerca de la pintura, se propone colocar a esta actividad por encima de la escultura. Lo hace afirmando que la pintura es una actividad mental distinta a aquella más pueril y corporal de la escultura, que obliga a trabajar con cinceles y martillos.

Fracturamos la realidad. Y lo hacemos con nosotros mismos y con nuestros oficios. Separamos y jerarquizamos. Otorgamos privilegios, pero también excluimos. Los cartógrafos no son inocentes.


Las artes y la arquitectura tienen sus cartografías, hechas por científicos. Clasifican y separan. Y nos explican que existen artes mayores y menores, útiles y puras, visuales o auditivas.


La arquitectura ha estado en el tope y en el fondo de la clasificación. A veces ha sido arte mayor por poseer la obligación funcional, por ser el arte indispensable; aquel que nos da cobijo a nosotros y a otras artes: la pintura y la escultura. Pero esa misma característica la ha arrojado al lugar de las artes menores para aquellos que consideran que toda funcionalidad atenta contra la pureza de un arte incontaminado de cualquier servidumbre. 


Pureza o imperfección que se juzgan desde una tribuna teórica. 


Sigamos con otros casos.


En el siglo XX se comenzó a realizar una forma de pintura que se denominó abstracta. Desde allí, los pintores que realizaban retratos eran vistos como retrógrados. Curiosamente, Wassily Kandinsky, uno de los exponentes de la abstracción, rechazaba que a su pintura se le colocase tal adjetivo.




Para algunos la arquitectura moderna se asocia al empleo de las líneas rectas. Todo aquel que emplee la curva es visto como anticuado o como un expresionista traidor.


En estos dos últimos casos se producen juicios desde la teoría, sin atender a las obras concretas. La abstracción manda sobre la realidad. El mapa sobre el paisaje.


Así, estilos y teorías se conforman como clases científicamente definidas. Establecemos reglas y límites precisos. Salir de ellos constituye error o transgresión. Las obras deben responder a supuestos ideales. No es bien vista ni  la heterogeneidad ni la falta de pertenencia a líneas establecidas.  


Curiosamente, sin esas experiencias singulares no hay nada que  ver, aprender o criticar. Lesionamos o ignoramos lo más importante –las obras–. Los cartógrafos ni cuenta se dan de tal pérdida. Están fascinados con sus especulaciones. 


Afortunadamente, también podemos acercamos a las obras sin los prejuicios de las barreras teóricas. Podemos apreciar cómo algunas de ellas se apropian de fuentes diversas, no unidas por una teoría o modelo coherente. Frecuentemente alcanzan altos valores, más allá de las escuelas y tendencias.


Este es el caso del compositor Heitor Villa-Lobos (1887-1959). Se nutrió de la música del interior del Brasil, de la africana y de los compositores europeos del Siglo XX Ígor Stravinski, Erik Satie y Darius Milhaud. Toda una experiencia vital cargada de cruces creativos.


Fruto de estas experiencias son las Bachianas Brasileiras. Ya su título anuncia la fusión de referencias musicales dispares: Juan Sebastián Bach y la música popular de su país: Brasil. El compositor mira hacia dos universos distantes. Lejos de cualquier eclecticismo, produce una obra sintética –rara e inédita– pero muy sugerente.


Villa-Lobos no es una excepción. El compositor ruso Igor Stravinsky sacudió al público con su obra vanguardista La Sacre du Printemps en 1913 pero también compuso obras inspiradas en el músico barroco Giovanni Battista Pergolesi.  Muchos otros músicos del Siglo XX se pueden incluir en la lista de estos impuros: otros académicos como Bela Bartok, de jazz como Miles Davis y también del pop. Recordemos al impulsor de la llamada world music: Peter Gabriel. 


Lo mismo que hacemos con las disciplinas científicas y con los estilos artísticos lo llevamos también a nuestras propias facultades. Pareciera que a cada disciplina le tocase una parte de nuestros atributos intelectuales. Así, creemos que el científico razona y que el artista es un loco que sólo se nutre de emotividad.


No nos percatamos de que nuestra conciencia no es sólo razón y discurso. Existen otros atributos: la creación, la acción como prueba y error, la intuición y la memoria. Atributos perfectamente humanos que no se prestan al lenguaje científico. Para muchas actividades tienen una marcada utilidad, aunque muchas veces pretendemos ignorarlas. Persistentemente clasificamos y marcamos límites dejando a estos atributos distintos a la razón fuera del juego. El resultado final es que nos partimos en dos, y pretendemos construir nuestra vida con una sola mitad.


Trabajo en un medio –la universidad– que es tierra de cartógrafos. Aquí intentan imponer sus fatigantes y pretenciosos saberes.


La fractura esencial es la que establece que la ciencia y el razonamiento son los atributos por excelencia de nuestra formación. Y este esquema pretende arraigarse también en aquellos dominios en donde la práctica tiene un valor importante, como es el caso de la arquitectura. 


Este dominio cientificista corresponde al rumbo de occidente desde finales del siglo XVIII. Ernesto Sabato se ha referido bastante al tema y lo ha hecho descubriéndole la cara; la del positivismo, aquella corriente filosófica que ya degradada desdeña de la reflexión teórica y pretende conducir toda la realidad y números y a hechos.


Según Sabato hay un Leonardo diurno y razonable. Pero hay otro nocturno  que intenta descifrar misterios vedados; los de la vida y los de la muerte. Este drama no es solo personal; revela la crisis de una civilización.


Un teórico de la arquitectura del siglo XVIII como Laugier se presenta a los arquitectos como filósofo. Como aquel al cual pueden acudir para disipar sus dudas. Aquí se expresa la tentativa de convertir a la arquitectura en una ciencia exacta. Tal nefasto e insensato plan no ha cesado desde entonces. 


Afortunadamente, tanto la arquitectura como otras expresiones artísticas muestran permanentemente que los grandes logros son los de las obras, que siempre están por encima de las grandes teorías que aparecen con toda la pompa para luego ser olvidadas.


Cuando me referí a la tristeza del ornitorrinco no quise exponer una imagen divertida. Fue, sobre todo, un llamado de atención


Quiero alejarme de esa tiranía de lo teórico, de ese permanente juzgar desde la razón, sin siquiera ver y oír, que tanto abunda en la universidad.


Concluyendo, propongo el ejercicio de percibir lo que nos rodea desde nuestra sensibilidad, atendiendo no sólo a la razón sino también a la moral y a lo artístico. Son también atributos valiosos de nuestra tradición cultural y de nuestras capacidades vitales. No los desperdiciemos.


Finalmente, para  completar este texto propongo escuchar dos  obras musicales
1-Bachianas brasileiras n° 9, de Heitor Villa-Lobos
2-Passion, de Peter Gabriel.












Ken Wilber (1995).  La conciencia sin fronteras. (título original: No boundary. 1995). Barcelona, Editorial Kairós.





jueves, 10 de agosto de 2017

MIS PROYECTOS. QUINTA VIRGINIA (2012-2014)






MEMORIA DESCRIPTIVA
         
El cliente adquiere una quinta con el objeto de transformar una antigua vivienda unifamiliar en oficina-estudio. La intención es renovar la imagen arquitectónica y adecuar la construcción al programa requerido. Fundamentalmente se conserva la estructura original, con nuevas instalaciones eléctricas y sanitarias. El proyecto aprovecha algunas virtudes ocultas que han sido puestas a la vista. Se describen a continuación.

1-DESPEJAR RETIROS

Nos encontramos con diversos cuerpos construidos con materiales deleznables en los retiros. Aparte de la imagen negativa que ofrecen, impedían el recorrido por el perímetro del cuerpo original y comprometían la ventilación e iluminación de los espacios internos. Los eliminamos de raíz. Se recupera así el recorrido por todo el perímetro a través de patios, senderos y  terrazas que no sólo contribuyen al objetivo propuesto, sino que permiten además la extensión y relación de los espacios interiores hacia afuera.  

2-ALCANCE DE LA REVITALIZACIÓN
 
Se mantiene en lo fundamental la estructura original. Nos encontramos con vigas ocultas en la placa. Esto permite que las ventanas lleguen hasta el plano del techo y, así mismo, una mayor relación entre los espacios internos. 
  
En el exterior se revalorizan los dos espacios de retiro de frente y fondo, ya que son los más amplios, los que tienen las mejores vistas y los que gozan de una mejor orientación en cuanto a la incidencia solar. El frente se trata predominantemente con un piso duro (permite el uso de estacionamiento). El fondo se trata como un área verde. En todo el perímetro se dispone de zonas de vegetación de baja y mediana altura. Las paredes de lindero están tratadas como fachadas activas, y no como meros fondos.  
 
El proyecto da respuesta a la condición de uso de oficina en una quinta de la siguiente forma: los espacios de trabajo están trabajados en colores claros (paredes y techo) y madera (piso y mobiliario) y la iluminación natural es abundante pero así mismo controlada. 
En contraste, en las áreas de circulación (espera, baños y cocina) se emplean colores fuertes (rojo, blanco y negro, verde, naranja). Igualmente abunda la luz natural y las vistas hacia el exterior.

3-RESTITUCIÓN DE PATIO INTERNO

Mediante la lectura de algunas huellas en la construcción y de los planos originales del proyecto, se descubre que en el espacio de la entrada existía un pequeño  patio. Se decide restaurar esta condición original. El patio es tratado como un pozo de luz, con profusa vegetación. La pared de fondo se trata con cerámica en mosaico de múltiples colores.

4-REORIENTACIÓN VENTANAS Y VISTAS

Las ventanas originales se orientaban indiscriminadamente hacia los cuatro puntos cardinales. La visión hacia los laterales estaba comprometida por la vecindad de las construcciones adyacentes (retiros de dimensiones mínimas) y por la desfavorable insolación (este y oeste). En contraste los dos retiros de frente y fondo tienen mayores dimensiones. La orientación de ventanas hacia norte y sur permite mejores vistas y una menor incidencia solar directa. Así, se suprimen las ventanas abiertas al este y oeste, favoreciendo orientaciones hacia el norte y sur. Diversas aberturas estaban tratadas con bloque de vidrio. Fueron transformadas en ventanas (aire y luz natural). 

5-APROVECHAMIENTO ALTURA CENTRAL EN NIVEL SUPERIOR

Una lectura del espacio de la Planta Alta permitía vislumbrar una valiosa condición espacial. En este nivel existía un cielo raso de yeso (h= 2.40 m.) que ocultaba la altura total hasta las placas de concreto inclinadas (altura máxima hasta 3.70 metros). Decidimos remover este cielo raso para disponer de las mayores alturas posibles). En los cerramientos internos se usan planos de vidrio, permitiendo una mayor permeabilidad visual. En la parte superior (en el plano vertical entre los dos techos) se incorpora un óculo (.30 x .30 m.) sobre el área de circulación. 











viernes, 4 de agosto de 2017

MIS PROYECTOS. REMODELACIÓN QUINTA MAGDALA (2013-2014)






MEMORIA DESCRIPTIVA



Se nos solicita adecuar la vivienda a una nueva composición familiar. También el cliente nos pide renovar la imagen arquitectónica y adecuar la construcción al programa requerido. Fundamentalmente se conserva la estructura original, con nuevas instalaciones eléctricas y sanitarias.

         

El diagnóstico preliminar arroja algunas pautas: 1-la vivienda original no aprovechaba el contacto entre exterior e interior. 2-El propietario solicita renovar la imagen de los techos, evitando la lectura del techo a dos aguas invertidas.  3-Instalaciones eléctricas y sanitarias nuevas, renovación de acabados interiores y exteriores. 4-Vistas inmediatas ingratas. Vista distante espectacular de la montaña.



El proyecto de revitalización se expresa en una imagen exterior hermética, con sólidos salientes de color oscuro. En el interior se invierte el efecto: amplios ventanales combinados con paredes-planos de colores intensos y profusa vegetación.

         

Las paredes exteriores altas (en patios y/o terrazas) permiten el aislamiento del contexto inmediato y así mismo la apropiación visual de la montaña distante desde los espacios interiores de la vivienda.

         

El amplio espacio central de la casa en el nivel intermedio agrupa la vida familiar. Alrededor de este núcleo se separan áreas más independientes: la habitación principal, el nivel superior destinado a los hijos y el nivel inferior dedicado a espacios de servicio y a un estudio-estar informal de reunión.

 ALCANCE DEL PROYECTO

      

Se mantiene en lo fundamental la estructura original. El proyecto se orienta en tres vertientes: 1-Reformulación de la función de vivienda. Si bien el programa corresponde a una familia convencional (matrimonio + 3 hijos), la nueva organización permite la coexistencia de una vida colectiva (área social+cocina) combinada con espacios más privados e independientes (PA para los hijos mayores). 2-El proyecto propone la apropiación de los espacios exteriores (4 retiros) y una nueva relación con el paisaje (vistas próximas poco interesantes y vista distante de la silueta del Ávila). 



2-ALERO PERIMETRAL

         

Al cliente le resultaba desagradable la imagen de los techos invertidos. Finalmente se decide a revitalizar la vivienda cunado le proponemos la idea de un alero horizontal (de color blanco e iluminado de noche) para hacer “desaparecer” la lectura del techo original. Así, este nuevo elemento se convierte en importante protagonista de la renovación de la imagen arquitectónica.




3-PAREDES EXTERIORES ALTAS

         

Las paredes altas permiten que espacios interiores se “apropien” del exterior conservando, sin embargo, su privacidad y aislamiento. Es el caso de la terraza de la habitación principal, de las paredes que delimitan y aíslan al baño de la habitación principal y de la terraza ubicada hacia el norte en la Planta Alta. Así, se obtiene un aislamiento del entorno inmediato, y la vista se dirige hacia la montaña y hacia el cielo. 
 



4-RELACIÓN INTERIOR-EXTERIOR

         

Condicionados por las dimensiones originales y por la estructura existente, hemos dividido la Planta +/- 0.00 en tres zonas (de norte a sur): habitación principal y estar íntimo, sala-comedor y cocina-pantry. La segunda zona –la social- se extiende hacia los retiros. Hacia el oeste se define la entrada a la vivienda y hacia el este el espacio se amplía a la zona de la terraza cubierta-parrillera. De este modo, el interior se abre el exterior. Sin embargo, esta conexión y apertura se da hacia este y oeste. Diversos dispositivos arquitectónicos evitan la incidencia directa de la luz: 1-las dos paredes colocadas al límite de los espacios, 2-pérgolas en la parte superior, 3-rejas-romanillas profundas colocadas en el plano de fachada, por delante de las ventanas. 



luispolitoarquitecto 
colaboradora: daniellagabantearquitecta