lunes, 23 de mayo de 2016

ENTREGA CURSO TEORÍA FAU-UCV II-2015. JUEVES 26-V-2016. 10:00 AM. AULA 709

El jueves 26-V-2016, a las 10:00 am en el aula 709,  tendremos la entrega final del curso de


TEORÍA DE LA ARQUITECTURA





Carátula y hoja del trabajo de la alumna Alexandra Nuñez. Período I-2014



DESCRIPCIÓN DE LA ASIGNATURA

Esta materia constituye una introducción a los principales temas y aspectos de la Teoría de la Arquitectura. Se presenta al alumno una visión general de la arquitectura como hecho creativo y cultural en el que se manifiestan ideas o teorías sobre el origen y comprensión de esta, sobre su creación y construcción y sobre los elementos que la componen.

CONTENIDO TEMÁTICO

1. ESPACIO      

- el espacio centrado-estático (Norberg-Schulz), el espacio-tiempo (Giedion, Zevi).              
- espacio positivo y espacio negativo

2. TÉCNICA   
                                              
- las técnicas en la modernidad (Banham)
- naturaleza y técnica
-  anulación y reducción (Quaroni)

3. FORMA         
                                        
- forma y naturaleza. Forma y cuerpo
- forma y función. Forma y estructura.
- la estructura formal

4. FUNCIÓN     

- la “utilitas” (Vitruvio y Palladio) y la funcionalización de la arquitectura (Durand)
- niveles de la función (Norberg-Schulz)

5. TIPOLOGÍA                                                      

- conceptos. Sentido tradicional (De Quincy) y sentido moderno (Battisti)
- tipo y modelo. Tipología y metodología.
- el tipo en la ciudad. Tipo y norma.

6. PROYECTO Y OBRA  

- diseño inconciente y diseño conciente
- las escalas y la escala
- condicionantes del proyecto (Zevi)

7. CLASICISMO                                   

- nociones de imitación y de orden
- arquitectura de composición
- significado y valor del clasicismo

8. MODERNIDAD                                           

- arquitectura de determinación formal
- imitación, creación y construcción formal
 2 arquitectos modelos: Wright y Le Corbusier

9. LA ARQUITECTURA EN VENEZUELA 

- temas de la arquitectura en Venezuela
- tradición y esquemas tipológicos
- el modelo de Villanueva

10. TEORÍA, HISTORIA, CRÍTICA, ESTÉTICA 

- relaciones y campos
- breve historia de la teoría
- idea de la belleza

1. CONCEPTOS DE ARQUITECTURA   

- ¿ideas, conceptos, definiciones?
- conceptualizaciones internas y externas
-  complejidad y diversidad

12. EL CAMPO DE LA ARQUITECTURA 

- obras, textos, arquitectos y teóricos
- arquitectura, ingeniería y construcción
- escultura y pintura

1º EJERCICIO. ENSAYOS SOBRE TEMAS DE TEORIA

Este trabajo consiste en la elaboración de un ensayo escrito elaborado a partir de las lecturas recomendadas en cada tema, sobre cada uno de los 12 temas del programa.

En la hoja a entregar se debe identificar:

- Un título, que no es ni el título original del texto, ni el nombre del tema correspondiente.
-  El tipo de trabajo. En este caso: Ensayo sobre…
-  El número que identifica el tema del programa sobre el que se realiza el trabajo.
-  Los datos bibliográficos.
-  La identificación del alumno.


2º EJERCICIO. DESPLEGABLE SÍNTESIS DEL CURSO

Cada alumno  presentará un desplegable, realizado con módulos tamaño carta. Incluirá una síntesis sobre cada uno de los temas del curso, utilizando los trabajos hechos durante el semestre, sus apuntes, anotaciones, preguntas, dibujos, esquemas, material gráfico de proyectos y obras.

No se incluirán ni carpetas, ni carátulas duras, ni cartones. Se sugiere utilizar cartulina. Se pueden utilizar las dos caras de lasa hojas.

4- BIBLIOGRAFÍA BÁSICA

NORBERG-SCHULZ, Christian. 1979. Intenciones en arquitectura. Barcelona, Gustavo Gili.
QUARONI, Ludovico. 1980. Proyectar un Edificio. Ocho lecciones de Arquitectura. Madrid, Xarait Ediciones.
TEDESCHI, Enrico. 1969. Teorías de Arquitectura. Buenos Aires, Nueva Visión.
ZEVI, Bruno. 1978. Saber ver la arquitectura. Barcelona, Editorial Poseidón.
ZEVI, Bruno. 1978. El lenguaje moderno de la arquitectura. Barcelona, Editorial Poseidón.
ARAVENA, PÉREZ OYARZUN y QUINTANILLA. 2002. Los hechos de la arquitectura. Santiago de Chile, Universidad Católica de Chile-Universidad central de Venezuela-Facultad de Arquitectura y Urbanismo.

5- BIBLIOGRAFÍA COMPLEMENTARIA

ALEZANDER, Cristopher. 1971. Ensayo sobre la síntesis de la forma. Buenos Aires, Ediciones Infinito.
ARGAN, Giulio Carlo. 1977. El concepto del espacio arquitectónico desde el barroco a nuestros días. Buenos Aires, Nueva Visión.
ASHIHARA, Yoshinobu. 1982. El diseño de espacios exteriores. Barcelona, Gustavo Gili.
BANHAM, Reyner. 1975. La arquitectura del entorno bien climatizado. Buenos Aires, Infinito.
COLMENARES, Abner. 1985. La cuestión de las tipologías arquitectónicas. Caracas, UCV. Ediciones de la Biblioteca de Arquitectura.
FONATTI, Franco. 1988. Principios elementales de la forma arquitectónica. Barcelona, Gustavo Gili.
GREGOTTI, Vittorio. 1972. El territorio de la arquitectura. Barcelona, Gustavo Gili.
HEREU, MONTANER Y OLIVERAS. 1994. Textos de la Arquitectura de la Modernidad. Madrid, Nerea.
HESSEN, Johan. 1980. Teoría del Conocimiento. México, Editores Mexicanos Unidos.
PATETTA, Luciano. 1984. Historia de la Arquitectura. Antología Crítica. Madrid, Hermann Blume.
PEREZ GOMEZ, Alberto. 1980. La génesis y superación del funcionalismo en arquitectura. México, Limaza.
TZONIS, A., LEFAIVRE, l. y BILODEAU, D. 1984. El clasicismo en Arquitectura. Madrid, Blume.




ENTREGA CURSO ELECTIVA TEORÍA FAU-UCV II-2015 (23-V-2016)

Mañana, martes 24 de mayo, en al aula 607-A,  tendremos la entrega del cursos electivo de teoría de la arquitectura 



                                   TEXTOS Y OBRAS: 

ARQUITECTURA Y PROYECTO EN DOS HEMISFERIOS




Carátula de uno de los trabajos del período pasado. 
Alumnos: Adriana González y Julio Kowalenko




UNIVERSIDAD CENTRAL DE VENEZUELA FACULTAD DE ARQUITECTURA Y URBANISMO
ESCUELA DE ARQUITECTURA SECTOR DISEÑO
TEXTOS Y OBRAS: ARQUITECTURA Y PROYECTO EN DOS HEMISFERIOS

I-PREGUNTAS INICIALES

-¿La arquitectura tiene un lenguaje propio?
-¿Cómo se piensa y como se habla acerca de arquitectura y proyecto?
-Sí el código ético de la medicina tiene que ver con la salud y el de la ingeniería con la resistencia y la seguridad; ¿Cuál es el código ético de la arquitectura?
-¿Cuáles son los “saberes” de la arquitectura y del proyecto? ¿Se pueden cuantificar? ¿Cómo?
-Pregunta final: ¿Cuáles son las razones o ideas irrenunciables para la práctica de la arquitectura, a partir de un tiempo y un espacio determinados (Venezuela hoy)?

II- DESCRIPCIÓN DE LA ASIGNATURA

Partimos de algunos reconocimientos previos. Estos son:
-las relaciones entre teoría y práctica de la arquitectura no están claras.
-Cuando hablamos acerca de arquitectura solemos olvidar la necesidad de emplear un lenguaje adecuado y específico.
-Las dos cuestiones anteriores se revelan –descarnadamente- en los discursos que acompañan las explicaciones de ejercicios de diseño, por parte de los dos actores fundamentales: el profesor y el alumno.
Así, el curso se propone una indagación y toma de conciencia acerca de dos formas de lenguaje específicos de la arquitectura:
-Aquel del proyecto.
-El discursivo.
Subrayaremos así el objetivo que nos proponemos alcanzar: que ambos lenguajes sean propios de la arquitectura. 
Esto conduce a dos objetivos e investigaciones particulares:
1-sobre la naturaleza del proyecto y la arquitectura
2-Sobre términos y expresiones especializadas y propias de la arquitectura.
Para ambos casos asumimos una doble tarea: negativa-positiva.

La negativa consiste en el descarte de aquellas ideas expresiones y términos que no son adecuados, o bien por su imprecisión o bien porque provienen de otras disciplinas.
Aquella positiva se propone el desarrollo de una conciencia y de un lenguaje propio, que atañen fundamentalmente a la arquitectura y a las formas de proceder en el trabajo de proyecto
.
III. TEXTO DESCRIPTIVO SOBRE UNA OBRA

Cada alumno presentará un texto en el que describirá una obra asignada a comienzos del curso. El texto estará acompañado de imágenes elaboradas exclusivamente por el alumno. El trabajo se entregará en hojas tamaño carta. Igualmente, cada alumno presentará el trabajo final en formato digital, para acompañar la presentación oral.  

A lo largo del curso se realizarán ejercicios y entregas con el objeto de profundizar en los siguientes puntos, así como en la incorporación de las ideas fundamentales de los textos leídos.  

1-Propuesta de índice
2-Descripción del proyecto y obra asignada
3-Indagación sobre el empleo de términos adecuados
4-Contextualización (espacio-temporal) cultural del proyecto







LAS GRANDES VERDADES POR ERNESTO SABATO (23-V-2016)

 Hago una pausa en mi propuesta de cinco aproximaciones universales a la arquitectura. Ya escribí sobre las tres primeras: arquitectura clásica, arquitectura moderna y arquitectura como ciencia. Faltan arquitectura como arte y una propuesta de desenlace, a la que todavía no coloco título.

Pero hago una pausa aquí, para darle la palabra al maestro Ernesto Sabato. Estoy leyendo un pequeño libro suyo: La resistencia. Es una de sus últimas obras, y fue publicada cuando él tenía 89 años. Fallecio en 2011, a los 100 años de edad.

En la contraportada leemos estas palabras suyas:

Les pido que nos detengamos a pensar en la grandeza a la que todavía podemos aspirar si nos atrevemos a valorar la vida de otra manera. Nos pido ese coraje que nos sitúa en la verdadera dimensión del hombre. (Ernesto Sabato, 2008).

Yo me detengo con gusto en los textos de Sabato. Lo hice cuando tenía 20 años y lo sigo haciendo 40 años después. Valoro mucho su obra. Incluyo aquí un breve párrafo, un llamado a la resistencia (honrando al título) y a la dignidad:

…Al sobrevalorarse lo racional, fue desestimado todo aquello que la lógica no lograba explicar. ¿Acaso son explicables los grandes valores que hacen a la condición humana, como la belleza, la solidaridad o el coraje? El mito, al igual que el arte, expresa un tipo de realidad del único modo en que puede ser expresada. Por esencia, es refractario a cualquier tentativa racionalizadora, y su verdad paradójica desafía a todas las categorías de la lógica aristotélica o dialéctica. A través de esas profundas manifestaciones de su espíritu, el hombre toca los últimos fundamentos de su condición y logra que el mundo en que vive adquiera el sentido del cual carece. (Ernesto Sabato, 2008: 59).

Ernesto Sabato (2008). La resistencia. Buenos Aires, Seix Barral.







Foto de mi casa. Estante, libros, conchas, guacucos, fotos de Diego y una foto de la Biblioteca de Asplund. Se cuela el sol de la mañana (15-XII-2012)



domingo, 22 de mayo de 2016

TERCERA PROPUESTA UNIVERSAL: LA ARQUITECTURA COMO CIENCIA (01-VI-1994. Revisado el 22-V-2016)

El ya inevitable mundo moderno existe a partir de la ciencia y lo científico como ambiciones, como realidades y como maneras de pensar. Como afirma Juan David Garcia Bacca:
                       
A todo campo de conocimiento le ha entrado la obsesión de ponerse en regla con la ciencia. Biología, Economía, Sociología...aspiran a ser ciencia, y a ratos, se creen serlo ya.Y ostentan...estadísticas, formuli­tas, fórmulas...axiomáticas incipientes..." (5)

Es así como la ciencia y lo científico se constitu­yen en un lente desde donde se mira y proyecta cualquier actividad, y por lo tanto, la arquitectura también. El arquitecto suizo Hannes Meyer afirmaba en 1931 que: 

La arqui­tectura ya no es arquitectura (sic). Construir es hoy día una cien­cia. La arquitectura es la ciencia de la construc­ción...Construir no es una acción compositiva      inspirada en el sentimiento. (6)

Meyer escribe esto en sus años como director de la Bauhaus. Lo suyo no fueron solo palabras. Desconfiaba del arte y de los artistas y se dedicó a atacar a Wassily Kandinsky, hasta expulsarlo de la escuela. Para Meyer los alumnos de la escuela no debían perder tiempo dibujando bodegones o copiando objetos.

El propio Mies, otro maestro de la Bauhaus, también estuvo contagiado por este este virus. En su célebre manifiesto de 1923 –Construir- escribe:

No sabemos de ningún problema formal, sólo problemas constructivos. La forma no es la meta, sino el resultado de nuestro trabajo. (Neumeyer, 2000: 366).

Cuando hablamos de la propuesta universal de la modernidad ya adelantamos esta senda. Se trata de cambiar el rumbo de la arquitectura; convirtiéndola en la ciencia de la construcción.
La crítica de Boulleé a Vitruvio, aquella de que la arquitectura es el arte o la actividad de proyectar y no la de construir, se ha vuelto a invertir. Que no se atienda más al proyecto y a sus divagaciones sino a la precisa y objetiva tarea de construir.

Cabe pensar que en la actualidad tenemos un poco más de consciencia ante aquella confusión por la cual se igualó el deseable carácter científico del construir con el aspecto intelectual y creativo del diseñar o "componer", como diría Meyer.

Si en el ámbito de la modernidad dura (tercera y cuarta décadas del siglo XX) lo científico (y por lo tanto universal) se trató de vincular al proceso constructivo; en los años '60 -en los de la metodología- lo científico se quiso vincular a las formas de abordar el proyecto. Era la época incipiente de los ordenadores y de todo un revuelo comandado entre otros por Cristopher Alexander, Geoffrey Broadbent, Cristopher Jones y otros; quienes se volcaron a desdecir de las formas tradicionales de proyectar y a intentar promulgar una forma de trabajo cuantitativa y verificable.
           
Los métodos de diseño se convierten así en un sistema que evalúa, dirige y objetiva el proceso de diseño y el trabajo del arquitecto; dirigiendo su objetivo al método empleado, por encima y aun olvidando la arquitec­tura y el proyecto como tal.

Se abrió aquí el espacio para uno de esos términos impertinentes: el proceso.

Desde allí, se discute y se analiza la forma de trabajo y el sustento de las decisiones. Y decimos que el término es impertinente porque la atención al resultado y a la calidad, aspectos esenciales de la arquitectura, se ha puesto de lado.

En deporte no nos imaginamos a un entrenador que reivindique su proceso de trabajo por encima de los resultados que su equipo obtiene. En la arquitectura, se ha abierto el espacio a aquellos arquitectos y docentes que han hecho del proceso algo más relevante que el resultado.

En tiempos más recientes, ante los evidentes fracasos del acercamiento metodológico, ha aparecido otra fórmula para las aspiraciones de una nueva universalidad: la investigación.

Aún recuerdo con absoluta precisión las palabras pronunciadas por Josep Muntañola en el auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela, en la ocasión de unas jornadas dedicadas al tema de la investigación. Estas, más o menos, fueron sus palabras: hace el que sabe. Para hacer hay que saber.

En medio de la exposición y en la espontaneidad del discurso afirmó que Le Corbusier era un arquitecto inconsciente porque no sabía porque hacía lo que hacía.

Con esto vemos como a veces las propuestas más ambiciosas –las de un planteamiento universal para toda la arquitectura- parten de una ruptura violenta a la realidad, ignorando lo que está allí a simple vista.

Supongamos por un momento que en efecto Le Corbusier fuese inconsciente de lo que hacía. Queda todavía un asunto nada fácil de desdeñar: la obra de Le Corbusier sí es trascendental, universal.

Y de ella debemos aprender.

La ciencia sirve para lo que sirve. Pero no sirve para hacer arquitectura.


 Josep Muntañola. Esquema del libro La arquitectura como lugar



 Le Corbusier. Capilla de Ronchamp (1950-55) (foto Luis Polito)

Bibliografía

GARCIA BACCA, Juan David (1981). Elementos de filosofía. Caracas, Ediciones de la Biblioteca de la Universidad Central de Venezuela.
MEYER, Hannes (1972). El arquitecto en la lucha de clases y otros escritos. Barcelona, Gili.
MUNTAÑOLA, Josep (1998). La arquitectura como lugar. Barcelona, Ediciones UPC. 
NEUMEYER, Fritz (2000). Mies Van Der Rohe. La palabra sin artificio. Madrid, El Croquis Editorial.

martes, 17 de mayo de 2016

LA ARQUITECTURA MODERNA COMO PROPUESTA UNIVERSAL 01-06-1994. Revisado el 17-05-2016)

En la tercera década del siglo XX el gran moderno de la arquitectura Le Corbusier afirmaba.

"En todos los dominios de la industria se han planteado problemas nuevos, y se han creado las herramientas capaces de resolverlos. Si se coloca este hecho frente al pasado,
hay una revolución.
                       
En la edificación se ha comenzado la fabricación en serie; se han creado, de acuerdo a las nuevas necesida­des económicas, los elementos de detalle y los elementos de conjunto...
                       
Si uno se enfrenta con el pasado, hay una revolución en los métodos y en la amplitud de las empresas...
                       
Se ve que los 'estilos' ya no existen para nosotros, que se ha elaborado un estilo de época..." 
(Le Corbusier, 1964: 227).

Para los arquitectos modernos, lo universal era un tiempo nuevo. Uno que eliminaría las diferencias geográficas y culturales. La arquitectura moderna estaba destinada a ser sembrada por todo el planeta.

Estas ideas -tan contundentes en un momento- han sido revisadas o al menos repensadas posteriormente. Es difícil establecer en que momento la modernidad dejó de ser -como empresa ideológica- un hecho universal y unilate­ral.

En el campo estricto de la producción arquitectónica, los años de la segunda postguerra mundial marcan una especie de filtro, una reconducción o am­pliación de las ideas y realizaciones vinculadas al espíritu moderno.

Pero si regresamos a la anterior cita y al espíritu duro de la modernidad de las primeras décadas del siglo XX parece ser evidente que estamos ante el hecho de un nuevo y radical intento de universalidad. Una universalidad que se pre­tende física, real, concreta y extensible a todo el planeta.

En el campo de la actuación y definición de la arquitec­tura; esta parece reorientarse abandonando todo énfasis estilístico y toda preocupación por la obra como objeto único y final para centrarse en el proceso de construcción-producción y en el diseño ya no de un objeto sino de los procedimientos que generan ese objeto. Arquitec­tos tales como Walter Gropius, Alexander Klein o Hannes Meyer son claros ejemplos de esta concep­ción de la arquitectura.
           
La idea de un mundo y de unas técnicas, más que nuevas inéditas, y por lo tanto revolucionarias conduce a lo que Le Corbusier llama el estilo de la época; punto de absoluta ruptura con el pasado y dotado de la suficiente fuerza y fe como para abarcar la totalidad del mundo: las metrópolis, la región del trópico suramericano y los lugares más lejanos. (1)

Desde su óptica, Le Corbusier realiza la propuesta de los cinco puntos de la arquitectura;  tan contunden­tes, actualizados y adecuados a los nuevos tiempos (a los que imagina Le Corbusier) que se vuelven una especie de postulado del ya men­cionado estilo de época.

Por otro lado, historiadores como Sigfried Giedion rea­lizan su propuesta globalizante desde los postu­lados de la nueva técnica y el espíritu de los tiempos, o bien como en el caso de Leonardo Benevolo, quien igualando (y por lo tanto universalizando) la arqui­tectura reaccionaria al capitalismo y la arquitectura moderna al nuevo ideal mundial -el del socialismo- genera una expectativa de proyecto univer­sal.

En los textos de Benevolo que se refieren a la arquitec­tura moderna y a los problemas de la ciudad (2) se considera que los nuevos problemas políticos y sociales vinculados a la ciudad capitalista e indus­trial van a tener un único remedio en la producción masificada e industrializada de viviendas. Pero ¿Que es esa ciudad industrial? ¿Se puede apelar a esta categoría con la suficiente precisión como para abarcar el universo todo de las ciudades en su conjunto?

El tiempo y los nuevos enfoques morfológicos de análisis de la ciudad parecen contrade­cir este intento de la ideología moderna de universali­zar y simplificar los problemas y situaciones.

Después del auge del discurso moderno han aparecido otras lecturas. Han contribuido -casi todas- cual moneda de dos caras. Por un lado han sido formas de freno al plan universal de la arquitectura moderna. Por otra parte, han contribuido a valorar matices y propuestas más modestas y localizadas.

Categorías de la segunda mitad del siglo XX, tales como la de Regionalismo Crítico de Kenneth Frampton o la de Genius Loci o espíritu del lugar de Christian Norberg-Schulz), así como los célebres best sellers de Aldo Rossi y Robert Venturi fueron en su momento contribuciones en términos de debilitamiento o reformulación de la idea de un mundo y una arquitectura moder­namente universal.

En la modernidad hay también una cara que a veces se oculta. El pensamiento moderno se apoya en la ciencia pero también se apoya en la crítica. Con lo primero nos hemos entusiasmado (y el último de los entusiasmos deriva del auxilio del ordenador). Y allí muchas veces, descubrimos la rápida obsolescencia.

Pero perdura también la crítica. Y debe perdurar.

En arquitectos como Rafael Moneo, Rogelio Salmona o Peter Zumthor no encontramos encendidos discursos, pero sí modestas y muchas veces sabias lecciones tanto en la teoría como en la práctica.

Quizás no se autoproclaman modernos, pero hacen parte de esa tradición, hoy más viva y necesaria que nunca.

 Walter Gropius. Construcción baja, media o alta. Ponencia de Gropius en el CIAM de 1929-30 acerca de los métodos de cosntrucción racional. 


Peter Zumthor. Termas de Vals (1993-96). 




Notas

(1) Este es sobretodo el Le Corbusier de sus inicios. A lo largo de su carrera supo apartarse de los dogmas y supo reformular sus ideas. En lo que se sostuvo fue en su fe en la arquitectura, en la calidad de sus realizaciones y en su carácter incómodo.

(2) Nos referimos a la Historia de la Arquitectura Moderna y a los Orígenes del Urbanismo Moderno, ambos escritos a inicios de la década de los '60.

 Bibliografía

BENEVOLO, Leonardo (1979). Historia de la arquitectura moderna. Barcelona, Gili.
BENEVOLO, Leonardo (1964). Le origini dell' urbanistica moderna. Bari, Laterza.
LE CORBUSIER (1964). Hacia una Arquitectura, Buenos Aires, Poseidón.
NORBERG-SCHULZ, Christian (1986). Genius Loci. Milan, Electa.


lunes, 16 de mayo de 2016

LA ARQUITECTURA CLÁSICA COMO PROPUESTA UNIVERSAL (01-06-1994. Revisado el 16-05-2016)

Para Vincenzo Scamozzi, tratadista de finales del Siglo XVI y autor del libro La idea della Architettura Universale, cuyo emblemático título ya revela las ideas glo­balizantes de la esfera del mundo clásico, la arquitec­tura era:

Una ciencia que cuenta con sus propias leyes, ciertas e indiscutibles, y que puede enseñarse y demostrarse al igual que las matemáticas..." (Wiebenson, 1988: 83).

Para Scamozzi, la arquitectura es ciencia y es universal. Se revela aquí el intento de algunos tra­tadistas vinculados a la tradición que pensaban la ar­quitectura como un saber estático y permanente, capaz de permanecer inmutable más allá de la historia. (1).

Una arquitectura que se entiende sometida a leyes, de­mostrable y precisa como las matemáticas constituye un cuerpo disciplinar perfectamente universal. La propia perdurabilidad de algunas características de la arquitectura clásica, tales como el sentido de orden, la simetría, la composición triparti­ta, aparecen desde la antigua Grecia hasta las regresivas arqui­tecturas de Robert Venturi o Michael Graves o de nuestro más cercano Melia Caracas.
           
Por otra parte, si revisamos las ilustracio­nes del interesante texto de John Summerson El lenguaje de la Arquitectura Clásica encontramos como algunos edificios y temas se repiten a lo largo de la historia y la geografía, contradiciendo cualquier intento de adecuación de la forma a la función pues el mismo tipo edilicio parece adecuarse a diversas circuns­tancias y condiciones. Tal es el caso que muestra Summerson cuando parte del "original" Templo Griego que se repite en Birmingham en 1832 como pro­yecto de concur­so para un Ayuntamiento, o en París en 1842 trans­for­mado en la Igle­sia de La Madei­le­ne. El mismo fenó­meno se da con el Panteón Romano, con el Arco de Cons­tantino, y más particularmente con la repetición de los órdenes clási­cos en innumerables edificios.

Esta perdurabilidad y obstinación, como lo demuestran los estertores de la moda ya antes citados, constituye un argumento que habla en favor de la univer­salidad de la arquitectura vinculada al clasicismo.

Dos consecuencias parecen desprenderse de lo anterior: por un lado el desarrollo del espíritu de la academia decimonónica como actitud aferrada al pasado y a la imitación en donde el proceso de diseño y de aprendizaje -de teoría- se vio casi reducido a la copia y a la re­producción. La superación de esta situación, y luego su ocultamiento y desprecio, estuvo en mano de los ideólogos de la modernidad quienes condenaron con fuerza esta situación.
           
Pero hay algo más.

De manera contundente e inevitable, lo clásico constituye el único origen de esa disciplina que llamamos arquitectu­ra. Ideas como las de orden, equilibrio, proporción, etc., si bien con sus particulares interpretaciones, cons­tituyen un conjunto de nociones e ideas que difícilmente pueden ser rechazadas y que tienen como fuente primor­dial la búsqueda de armonía en el mundo y la natu­raleza, la convicción de que la arquitectura trasciende a la construcción, de que somos cuerpo y espíritu, idea y materia. (Al respeto se sugiere la lectura del libro de Tzonis et. Alt. incluido en la bibliografía).

De los intentos de universalidad teórica, la arquitectura clásica es una moneda de dos caras.

Por un lado constituye el mayor peligro: el academi­cismo como actitud. Y hoy sabemos que el academicismo se puede disfrazar en formas curvas y sinuosas.

Por otra parte, esa misma tradición es una gran fuerza histórica -de edificios y textos- rica y contundente que comienza en el templo griego, pasa por las grandes obras del Renacimiento, y deja notables edificios en el Siglo XIX y aún en el siglo XX a tra­vés de un clásico como Louis Kahn.

Notas

(1) La noción de historia como cambio y motivo de investiga­ción de naturaleza cien­tífica, y por lo tanto distancia­ de los hechos, corres­ponde a la mo­der­nidad y más par­ticularmente al siglo XIX. Lo que para nosotros sería esa historia, vuelta ope­rativa o no, era en el ámbito del clasi­cismo tradición o sabidu­ría de los anti­guos, enten­diendo por antiguos los  grie­gos y roma­nos. No existía, por lo tanto, una idea de histo­ria tal y como nosotros la en­tendemos.


 Bibliografía

PATETTA, L. (Ed.). Historia de la arquitectura. Antología crítica. Madrid, Blume, 1984
SUMMERSON, J. El lenguaje clásico de la arquitectura. Barcelona, Gili, 1984
TZONIS, A. LEFAIVRE, L. Y BILODEAU, D. El clasicismo en arquitectura. Madrid, Blume, 1984
WIEBENSON, D. Los tratados de arquitectura. Madrid, Blume, 1988.


 El Museo Kimbell de Louis Kahn. Un clásico en el siglo XX